Mil veces, y no me cansaría

Hace unos días la descubrí a ella cantando junto a él, que ya conocía,  en un programa en televisión. Esta canción me llegó al corazón, simplemente la cantaron a capella y me encantó. Él con su estilo y ella con el suyo.

Os invito a escucharlo, si podéis colocaros los cascos y cerrar los ojos……………y simplemente disfrutar de esta buenísima  mezcla

Mil veces la escucharía y no me cansaría

( me he dado cuenta que depende que versión de Explorer no se ve, es Perdóname de Pablo Alborán & Carminho )

perdoname-pablo-alboran-y-carminho

Intentando cambiar el chip

Ayer a través de vuestros comentarios, me dí cuenta de lo distinto que es para mí el concepto matar el tiempo. Me dí cuenta que no he cambiado el chip, aún siendo una desempleada de larga duración, que necesito hacer mil cosas para como yo digo matar el tiempo, por que todavía creo que soy productiva exclusivamente trabajando fuera de casa. Todo el trabajo que conllevaba mi puesto, y era realmente muchísimo es lo que yo relaciono con una utilidad de mi tiempo y verdaderamente debería cambiarlo de una vez por todas.

Me he dado cuenta que busco mil y una actividades para llenar el vacío de mi antigua vida laboral. Y si como dice Miguel lo importante es sentirse ocupada y activa, lo he hecho con creces desde que no trabajo fuera de casa, éste ha sido parte de mi energía del día a día: Curso de Pintura, Curso de creación de joyas, Curso de Asistente a Dirección, Curso de Inglés, Curso de Diseño de páginas Web, mis posts diarios, voluntaria para llevar las cuentas del Parvulario del colegio de mis hijos ( 150 alumnos ), voluntaria en el montaje de fiestas del cole, Club de Lectura,  mi Taller de Punto,  mi creaciones en bisutería, y lo último soy del comité de organización de la fiesta temática sorpresa de fin de curso de mi hija, lo que conlleva venta de productos para recaudar dinero, llevando la contabilidad de las 50 familias que invierten dinero desde Septiembre hasta junio ( ambientación artística incluída), aparte casa, niños y marido ( que antiguo suena ). ¿ Creéis que soy activa o hiperactiva ? Yo ya no sé qué pensar

Este post parece escrito por la voz de mi conciencia

Matando el tiempo

La vida de ama de casa no va conmigo, en cuanto aparece alguna excusa para salir de casa, la aprovecho, es decir me apunto a un bombardeo.

El viernes por la tarde, comencé un taller de punto. Nos hemos juntado varias mujeres de edades distintas, entre 30 y 60 años, para tejer. Ganchillo o dos agujas, da  lo mismo.

Lo realizamos en la cafetería que hay en  la esquina de mi casa, nos juntamos unas cuantas mujeres, mientras degustamos tés o cafés, con la excusa de hacer punto, pero con ganas de comunicarnos.

Hablando de todo y de nada, a la vez, aprendí a tejer con los dedos. Totalmente recomendable para entretener a los niños. Ultrarápido para las impacientes, en tan sólo  una hora le hice a mi hija un cuello, uniendo diferentes cordones, tejidos con cuatro de mis deditos. Estoy pensando que algún día se lo voy a “robar” y me lo voy a colocar.

Hasta me dió tiempo a aprender un nuevo punto, ya he comenzado un gorrito para mi hija. En realidad es una copia de uno que vimos en una tienda, el sábado por la tarde. Será mi entretenimiento nocturno mientras os leo y escucho de fondo la televisión. Me parece que voy a usar el mismo método del cuello y me lo voy a colocar.

Creo que no estuvo mal la tarde, total . . . . . . . para matar el tiempo

Yo sí que creo en el destino

Si hablo de cine, suelo hablar de películas que ya he visto. Pero hoy voy a hablar de una peli, de la que hablaron ayer aquí.

El 16 de diciembre la estrenan y yo me apunto  a verla. El tráiler tiene muy buena pinta, al igual que  los actores que participan, y si además tiene fines solidarios, que más se le puede pedir ?

Si queréis ver el tráiler, os lo recomiendo, clickar aquí

Cada vez que se ve, se colabora para crear un nuevo  Centro de Trasplantes de Médula Ósea en el Hospital Niño Jesús de Madrid.

Por cierto ¿ creéis en el destino ? Yo sí  y hasta algunas veces muchísimo.

Espero que os guste y feliz fin de semana

Con poquito, me conformo

Soy una conformista, muy básica,  pero chicas que le voy a hacer. Hace, creo, casi dos años un doctor me mandó realizar una tabla de gimnasia para mejorar los dolores de mi lesión en la espalda. Pero como en cuestiones de gimnasio, ejercicio o deporte soy rematadamente vaga, no le hice ni el menor caso.

Sin embargo desde Septiembre he comenzado a hacer caso al doctor, diariamente realizo mi tablita de ejercicios y si debo admitir que no he tenido ni una crisis de dolor desde entonces, detalle que me alegra enormemente. Pero  lo que realmente me hace más feliz es que he perdido 3 kilitos, ejercico y comer bien.  Y todavía hay más, para más alegría, me puedo colocar una faldita que no me ponía desde antes que naciera mi hija, y nació en el 2000. Me da igual que se haya pasado de moda, pero yo me la voy a plantar hoy.

Si en el fondo me conformo con poquito.

My little big ring

Uno de los diseños más famosos de Coco Chanel fue su  Little Black Dress. Hoy os quiero presentar mis  Little Big Ring, o lo que es lo mismo mis Pequeño Gran Anillo.

Si os interesa hacer un pequeño regalito artesanal para Navidad, tipo detallito o amigos invisible, etc…ó os apetece tener uno entre vuestros dedos, puede ser vuestro por cinco euritos,  más gastos de envío. He aquí los modelos:



Ya están aquí

Tras un fin de semana muy divertido, relajante, que nos sirvió para desconectar, y un lunes gris meteorológicamente hablando pero productivo por otro lado, hoy vuelvo al mundo blogueril.

Hace unas semanas comencé a ver la venta de adornos navideños por las tiendas. De los productos halloweeneros hemos pasado a las bolas de árbol, “pessebres”, y Papás Noeles. Desde hace bastantes días, los supers ya tienen turrones, mantecados  y polvorones, en sus estanterías. Otros ya están ornamentados con la decoración clásica, roja, verde y dorada. Pero el pasado viernes, lo que me hizo creer de lleno en la evidencia, aparte del anuncio de la lotería del Gordo,  fue ver las calles con sus luces navideñas, apagadas claro está. Tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina, y yo casi sin darme cuenta. Es más la próxima semana entraremos en Diciembre, uno  de mis meses favoritos pero muy agotadores para mí, ya que sumo los cumples de mis hijos y un aniversario muy especial.

Aún no sé cómo vamos a dividirnos en estas  fechas para estar en familia, lo único que tenemos claro es la Nochevieja que la pasaremos fuera de casa con amigos. No tengo ni idea de los menús, ni regalos, en fin ningún tipo de planificación. Y lo peor, no me apetecen demasiado estos días, así que os pido un favor:

¿ Quién me puede dar buenas razones para rescatar mi espíritu navideño perdido ?

( mañana os espero a tod@s por aquí que os voy a presentar una cosa )

De turismo en Noviembre

Yo me voy, él se va, ella se va, nosotros nos vamos y ellos se van. Aunque llueva y los días  sean tristes, aunque la costa esté aburrida y casi muerta.

O sea, hemos encontrado oferta y nos vamos de fin de semana.  Hotel de playa de los típicos de turistas extranjeros, y para esta época lleno de abueletes del Imserso.

¿ Y tú  te vas ?

Feliz de semana, hasta el lunes

 

De la ficción a la realidad

A veces vives situaciones que crees que ya has vivido, pero no en carne propia si no parodias tipo Morancos o Martes y trece.

La semana pasada decidimos con unos amigos salir de fin de semana con los niños. Nos juntamos 12 en total, 3 familias. En busca y captura íbamos de ofertas. Por cierto tantísimas ofertas que la gente dice encontrar en Internet o agencias, deben ser dirigidas a parejas por que como vaya una familia con dos hijos, los precios comienzan a subir y a subir.

En fin estábamos en una agencia, el tipo que nos atendía, para que os hagáis una idea,  era una mezcla de megapijo y algo del presentador J.J. Vázquez. En un principio solicitamos una oferta que ofrecían para Ibiza, salida el viernes, vuelta el domingo. Lo primero que nos dice el vendedor antes de informarnos sobre el precio, “ pero Ibiza en esta época del año está muerta, no hay nada”. Bueno pues otros destinos, Andorra y de paso entradas a sus famosas piscinas termales, el vendedor: ” yo la verdad, a mí eh, no me gusta meterme en la piscina con 400 personas más que no conozco de nada”.  Pues nada, búscanos algo por la montaña, La Molina ( digo yo) , él: “La Molina?, es que allí no hay nada”. ¿ Y algún destino de la costa catalana ? el vendedor: ” uy,  en la época que estamos es mala, ya no es verano, y los hoteles de costa cierran. Como  aún no es época de nieve, en la montaña  no hay hoteles abiertos”.

Finalmente nos comenta  una oferta muy interesante para familias, tras varios minutos buscando un impreso, nos comienza a vender un hotelito enfrente de un lago, buena gastronomía, precio interesante con un mini club para “colocar” entretener a los niños, además una ruta de senderismo para toda la familia. Cuando ya estábamos dispuestos y convencidísimos, nos dice “aaaayyyy, que para esas fechas no hay disponibilidad”

Una vez fuera nos miramos sorprendidos y nos preguntamos pero este hombre venderá algo ???

La abuela cebolleta

Hace unos días leí esta frase:

” Mi memoria es magnífica para olvidar “

A veces sería maravilloso tener una memoria selectiva para olvidar aquello que nos ha hecho daño o simplemente no nos ha aportado nada en la vida. Pero debe ser terrible olvidar lo cotidiano y el día a día.

Os quiero contar una anécdota que me ocurrió hace un par de años. Era verano y nuestro frigorìfico se había averiado. Cuando necesito un electrodoméstico con urgencia, siempre me dirijo a El Corte Inglés, para mí es símbolo de eficacia y seguridad. Ese día íbamos con los niños a buscar una nueva nevera. Ya sabéis como son los niños cuando necesitas que estén quietecitos, mientras una se concentra en encontrar un buen producto a un buen precio, ellos se obstinan en hacer todo lo contrario. Llegué al punto de ordenar a mi marido que se los llevara, mientras yo departía con la dependienta.

Hasta aquí todo normal, lo malo fue cuando ésta me preguntó la dirección de envío. Por unos segundos me quedé en blanco sin saber qué contestar, sin saber decir la dirección de MI CASA. No os podéis imaginar la angustia que sentí al no saber qué contestar, ni tener a mi marido cerca para poder preguntar. Que desesperante fue ese pequeño instante para mí.

Que triste debe ser quedarse sin recuerdos, sin pasado.