Para una tarde de lluvia

No me gustan los días de lluvia. No me gusta no poder salir de casa en todo el día, como el domingo. Como soy de alma inquieta, me dió tiempo de hacer varias tareas, entre ellas cocinar. En estos días tan lluviosos es cuando más apetece encender el horno. Así el domingo aproveché para preparar unos bizcochitos. Con la humedad que hacía fuera en la calle, daban ganas de comer algo recién horneado y una buena taza de té.

Lo que en un principio iban a ser madalenas, acabaron siendo bizcochos, ya que no tenía papelitos de madalena. Los últimos  muy bonitos de Ikea, los había terminado. Así que pasé a hacer bizcochos directamente en  los moldes de silicona para madalena. He aquí como quedaron:


Unos eran de queso tipo Philadelphia, otros de mermelada de mora, otros de almendrita picada que me sobró de los panellets y los últimos de coco rallado, también sobrantes de los dulces catalanes

A la masa de bizcocho le añadía una cucharada de cada ingrediente, para cada molde. La mermelada de mora se fue directa al fondo, si os fijáis en la foto el bizcochito está del revés.

Y en casa cada uno tiene un sabor predilecto pero a día de hoy, ya no queda ni uno