Ansiosa que es una.

Llevo una semana durilla. Hace 8 días que volví de vacaciones y la jefa ya está irritando al personal.

Pero esta tarde se está mejorando:

Ahora mismo, 14:50 me dirigía hacia la oficina, veo una ventana con un catálogo de Ikea. Uy, tenía que haberlo cogido, sigo con mi paso rápido. Veo un buzón, uuuy y si lo tomo prestado. Paso tres buzones ajenos más. Y allí al fondo veo al repartidor. Muy amablemente le pido uno y muy amablemente me da uno.

Llego a la oficina y en el buzón había tres catálogos.

Cuando llegue a las 18:30 a casa, seguro que me encuentro un cuarto en mi buzón.

Que ansiosa soy y que tendrá el catálogo de Ikea que nos engancha tanto.

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Por cierto que si no os llega, a partir de octubre se puede solicitar: http://www.ikea.com/ms/es_ES/campaigns/conseguir-catalogo-ikea/index.html

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Feliz Año Nuevo

Sí, sí, no me he vuelto loca, para mí Septiembre es como comenzar un año nuevo.

Siempre he considerado este mes como el comienzo de todo. Nuevos  proyectos, nuevas ideas, una temporada nueva en todos los sentidos. Tanto en casa como en la empresa, trabajo en una empresa que inicia  la campaña fuerte por estas fechas. Además este último cuatrimestre comenzaré un nuevo reto laboral.

En definitiva dar un cambio a  la rutina del día a día  con nuevas ideas para que se nos haga menos cuesta arriba y menos aburrido.

Todo ello con las pilas cargadas, muy cargadas tras un mes de vacaciones (a veces me parece excesivo un mes, pero que no se enteren por aquí).

En definitiva una época de renovación total.

Septiembre eres bienvenido aunque a veces seas un mes un poco odiado.

Vosotr@s  odiáis o amáis al noveno mes del año?

El destino está escrito

Yo soy muy pero que muy incrédula pero os aconsejo que cuando veáis una mínima señal en los posos del café. . . . . . . . . ay, amig@s, hacer caso.

Por la mañana me encuentro con esto, que es la vivita imagen de mi Jumpy (quien no lo conozca que pase por aquí y por aquí):

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Y por la tarde llego a casa con un rastro de baba, pensando en el primer Red Velvet Cake que había hecho mi hija.

Cinco minutos gasté en el baño, lo juro no más y me encontré con ésto:

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Por supuesto obra de mi Jumpy (quien no lo conozca que pase por donde he dicho antes)

Váis a comprobar vuestros posos de café a diario??? Yo de vosotr@s lo haría  😉  El destino está escrito.

 

Por pedir que no quede.

Ella le pidió a Dios únicamente una cosa, sólo una:

Dios dame otra vida, igualita, igualita a ésta. No pido nada especial, ni extraordinario. Tan solo quiero vengarme de todo aquel que me hace ahora daño.

Y Dios le contestó:

Hija mía para qué te la voy a dar si no recuerdas ni lo que cenaste ayer. ¡¡¡ Como ibas a vengarte !!!

Pues así soy yo, cada día con menos memoria.

 

Hablando de ser madre

Nunca me han atraído demasiado los niños, de hecho antes y todavía ahora me atrae más un cachorro de perro que un bebé. Aunque con los años, los bebés provocan en mí una oleada de ternura, mezclada de melancolía. Pero claro cuando hablo de niños, mis hijos es diferente, por ellos pierdo el mundo de vista. Muchas veces soy una madre atípica, pero que sufre, se sacrifica y es feliz con sus hijos, como cualquiera de las madres que me lee. No sé si soy buena o mala madre, me da igual, no me lo planteo. Sólo sé que me esfuerzo a hacer lo mejor.
La típica llamada de ser madre nunca la entendí, ni se produjo en mí, ni en varias amigas y familiares que tengo. Al igual que nunca comprendí el hecho de tener hijos porque la sociedad así lo espera (conozco muchísimos casos) ¿¿¿ Cómo ??? O sea una idea muy machista de lo que es ser mujer, simplemente como objeto de reproducción.
Pero aún dando estos antecedentes, confieso que no entiendo ni entenderé nunca a las políticas que no toman las miserables 16 semanas de baja maternal, ojo que no son dos meses, que tenemos en este país.  Algunas ni un mes disfrutan de su bebé. Yo me pregunto para qué quieres tener un hijo si los primeros días de su vida no va a disfrutar él de tu presencia ni tú de la suya. Para eso quieren ser madres ?? No lo entiendo. Aparte del flaco favor que nos hacen a las simples trabajadoras de 8 horas que batallamos en como disfrutar de nuestro recién nacido, con la intendencia, logística de nuestra casa y de nuestra familia. Sumando a eso, la montaña rusa en la que se convierte nuestro corazón al tener que volver al trabajo con ese sentimiento de culpabilidad cuando tienes que volver al mundo laboral.

Deberíamos hacer algo para conseguir una baja de maternidad de más duración porque son de vergüenza 16 semanas. Hemos de luchar por ello.

En fin, he dicho.

La buena educación

Si tuviera que reprocharles algo a mis desaparecidos padres, solo, tan solo les reprocharía haberme educado tan bien como me educaron.

Me he dado cuenta que algunos de los valores  en los que tanto hincapié hicieron, no deberían haberlo hecho. Y por consecuencia yo me arrepiento de haberlos transmitido a mis hijos.

Por ejemplo la responsabilidad. En el mundo en que vivimos los pícaros, pillos y caraduras son los más apreciados y los que reciben mejor recompensa. Mi experiencia laboral, a lo largo de muuuchos años, así me lo ha demostrado. Echar una mirada a vuestro alrededor, estoy segura que veréis el típico compañer@ vag@ que no se responsabiliza de nada, cobra más y encima el jefe lo alaba. O quizás esa figura es la del jefe. Pero si nos lo llevamos fuera del ámbito laboral también los encontraréis: familiares, amigos, vecinos y ya más allá, más allá todavía:  políticos dirigentes de cualquier país. Su rasgo principal es que son los que mejor viven y los que mejor duermen.

Otro ejemplo: honestidad, de qué te sirve ser honesto  si la gran mayoría no lo es. Encima te lo exigen y por tu honestidad recibes palos. Estoy aprendiendo a no ser tan buena cristiana de poner la otra mejilla, si no lo hago sería una idiota total.

Altruismo, que palabra tan bonita y tan poco usada. Pensaré así porqué será que conozco el caso de una insoportable anciana, de mal carácter y malas formas, a la que todo el mundo se acerca, vela, cuida, custodia y hasta vigila, dándole la razón en todo y no contradiciendo en nada porque tiene una fortuna pero no tiene descendientes a quien dejarla.

Hay un sinfín de valores que se podría incluir a la lista: prudencia, generosidad, lealtad, comprensión, empatía, bondad, etc, etc, etc.

En fin que el mundo de ahí afuera, el real y el virtual,  es duro y difícil. Hay que ser un buen luchador y estar bien preparado para vivir en él.

 

La verdad de mi historia (by Jumpy)

Hola,

Soy Jumpy. Llevo dos meses con mi nueva familia y bueno puedo decir que no está mal la convivencia, nada mal para decir la verdad.

En cuestión de alimentación,  me cuidan muchíiisimo. Aparte del pienso de mascotas, esta familia está muy centrada en cuestión de alimentos. Y cómo me tratan!!! Son bárbaros, sólo os diré que el jueves, el Amo me dejó una tortilla de patatas que era para cuatro y me la zampé yo solito !!! Habéis oído: yo solito!!!!!! Simplemente subir mis patitas delanteras al mármol de la cocina y self service. ¡Qué rica! todavía babeo cuando lo pienso. Luego tuvo que ir a comprar un pollo asado (a l’ast) según le comentaba a mi Ama. Fijáos si son considerados. El segundo plato para mí y ellos a por comida fuera. En Nochevieja me dejaron un plato enterito de sushi encima de la mesa, allí . . . . a mi alcance. No me pude resistir.  Ahora sé porqué es uno de los platos favoritos de mi Ama y de mi Amita. Pero en Navidad ya probé los canapés, ricos, ricos, tal como os cuento con el sushi, pasó con el canapé. Bueno y he probado las empanadillas y el pescadito fritos, todo, todito me gusta. Mi Ama dice que soy su cuarto perro pero yo la veo un poco novata aún, visto lo visto.

También se preocupan mucho por mi comodidad a la hora de dormir.Tengo dos camas, una en el comedor y otra en la planta de arriba. Pero no se tienen que preocupar. No hacía falta gastarse dinero en camitas de perro, por muy cómodas que sean. Yo en cuanto veo que tienen necesidad de relajarse por la noche y se sientan en el sofá ante el televisor, muy discretamente me voy sigilosamente escaleras para arriba, sin hacer apenas ruido no vaya a molestar. En un momento me planto en la cama de mis Amos, que ésa si que es verdaderamente cómoda. Cuando ellos se retiran a descansar, me retiran con sumo cuidado  y me colocan en mi cama, me tapan con la mantita que hizo mi Ama. Tal como si fuera un niño o un bebé. Creo que éstos se creen que soy como un niño 😉 Pero da igual de madrugada, según me de, vuelvo a subir a su cama. Como mi tamaño es grande, la pobre de Ama encoge sus piernas para que quepa. El otro día al levantarse oí algo de dormirse las piernas, pero digo yo . . .  dormir, duerme el cuerpo entero, no?

Sobre el tema salir, no me puedo quejar. Llego a salir a la calle hasta cinco veces en un día. Creo que no quieren que me quede solo en casa. Y todo porqué me he cargado todas las cortinas del comedor- salón. ¡¡¡Pero es que eran muy feas!!! Además le he hecho un favor a mi Ama, días atrás escuché como decía que se las quería cambiar. Ahora dice que no sé qué de unos chinos y gastar poco por si las rompe. Parecido me ocurrió con las mochilas de la academia de inglés de mis Amitos, no podía dejar que salieran a la calle con semejante cosa fea. Ah y le he diseñado un modelo nuevo de anorack, con ventilación trasera.

Y qué os voy a contar sobre entretenimiento, juguetes varios me han comprado pero nada comparable a unos buenos calcetines o unas buenas zapatillas. Una cosa extraña que veo es la manía que tiene mi Amita de colocarse en la cabeza uno de mis juguetes favoritos, creo que se llama gorro con pompón, o algo parecido.

Bueno hasta aquí mi primera crónica Jumpynera.

FELIZ FIN DE SEMANA a mis lectores (si hay alguno que se manifieste)

 

 

 

La cena

Lo bueno que tienen las smarts Tvs es que puedes ver los programas de televisión cuando a uno le da la realísima gana. Y dada la oferta televisiva que hay hoy en día, perderte uno u otro programa, a mí me da lo mismo.

Hace un par de semanas comenzó un programa en TV3 que tenía muy buena pinta y ayer conseguí verlo. En horario prime time, o mi prime time. El programa consiste en un periodista que invita a su casa a diferentes personas famosas y tratan de un tema. El de ayer eran los hijos. Dos hombres y dos mujeres, un locutor de radio, un conocido showman, una conocida colaboradora-presentadora y una escritora. Con hijos de diferentes franjas de edad desde bebés hasta veinteañeros.

Lo que más me gustó es como me sentí identificada con todo lo que decían, en especial con las mujeres. Como nosotras las madres, somos la intendencia y la logística de una familia. Yo siempre me denomino la locomotora de casa que va llevando y arrastrando todo hacia delante. Y aunque pasen años, condiciones y culturas, por muy avanzadas que estamos y por mucho colaboración que tengamos, el peso familiar siempre cae en la mujer. Cuantísimas veces he vivido: reuniones del tutor del cole, visitas-revisiones de pediatra, obras de teatro y actuaciones, levantarme a media noche por si tiene fiebre cuando han estado enfermos, comprar los pañales que necesitan en cada etapa, etc, etc.. Hasta saber  pequeños detalles como los que mostraban en el programa saber la dosis del Dalsy o simplemente el número de pie de tus hijos.

Las madres somos la dualidad multiplicada por diez, que digo diez, por cien.

Y aún siendo así, con todo eso que puede parecer una carga, nosotras lo aceptamos con una simple mirada de nuestros hijos, o un simple beso o un simple abrazo. Nuestro sentimiento queda recargado pero nunca, nunca se queda sin fondo. Es nuestra recompensa  al espíritu de sacrificio.

Aún así padres y madres tenemos un sentimiento tan indescriptible de amor incondicional hacia nuestros hijos.

La maternidad/ paternidad es una  de las mejores experiencias de la vida que no se pueden transmitir sin llegar a ser cursi, ni saber si eres entendido por quien te escucha.

Si queréis ver el programa es El Sopar ( La cena), es de TV3 y está en catalán pero es fácil de entender.

 

 

El mundo laboral y las utopías

Trabajar en algo que te guste y sobre lo que te has preparado debe ser un gustazo. Pero no significa que vayas a tener la felicidad absoluta. Es una utopía en toda regla. Existen tantísimos factores externos como por ejemplo jefes, compañeros, o entorno de la empresa que pueden convertirte en una amargado  en tu “trabajo ideal”. Conozco varios casos en mis amigas.

En mis años de experiencia laboral no he trabajado siempre en algo que me gustara, pero y qué. Prefiero prepararme para saber cómo afrontar situaciones diversas y hasta saber como gestionar conflictos, porqué la felicidad al 100 % no la conozco en el entorno laboral. Infinidad de veces no hago lo que realmente me gusta o para lo que estoy preparada pero siempre busco el lado positivo, y si  simplemente no lo hay, intento  aprender algo de la situación adversa. Como me dicen en mi empresa soy demasiado positiva, pero porqué tengo que preocuparme en cuestiones que no me van a dar ningún tipo de satisfacción, todo lo contrario.

La vida es corta o larga, según se mire, pero no hay que desaprovecharla. Tenemos tanto en que fijarnos y disfrutar que muchas veces las hormigas no nos dejan ver los elefantes.

 

 

Mi Jumpy

En la última entrada os contaba el mejor momento que he vivido en 2016.

La llegada de nuestro Jumpy a casa, que quién es Jumpy? Mucho más que una mascota o un perro, es uno más de la familia.

No sabemos exactamente su edad, quizás menos de un año. Pero es muy jovencito porque para hacer pipí no levanta la pata todavía y por sus dientes se nota que es jovenzuelo.

Llegó a nuestra casa el 3 de diciembre. La veterinaria que lo examinó en su día, determinó la fecha aproximada  de nacimiento sobre el 1 de noviembre de 2015, pero  nosotros siempre vamos a celebrar su cumple el 3 de diciembre, otro cumpleaños más a celebrar en último mes del año.

Os cuento como lo conocí: un día en Facebook ví el anuncio de una chica en una página de un a protectora de Barcelona, que lo tenía en acogida en su casa junto a 2 perros y dos gatos propios. Fue ver sus fotos y sus videos que definitivamente me enamoré de él. A través de su mirada, me envió un mensaje. Por sus ojos pude recibir todo la necesidad de cariño, amor, ternura, amistad, fidelidad, entusiasmo que podíamos darnos los dos. Que digo los dos, él iba a recibir de forma cuádruple todos los buenos sentimientos de nuestra familia.

Decidí enviar un mensaje a la chica en cuestión. Cuál fue mi sorpresa al saber que el perro estaba en Córdoba. Pero daba igual yo lo quería y quería que mis hijos sintieran lo mismo que yo sentí en mi infancia cuando crecí junto a mi perra. Éste es el cuarto perro en mi vida.

Así que me decidí a realizar todos los trámites hasta conseguirlo. Pero sin que mi hijo supiera nada, ya que iba a ser una sorpresa para él.

Primero me enviaron un cuestionario de 5 páginas para ver si éramos aptos para adoptar. Una vez superado,tuvimos que pasar una entrevista en nuestra propia casa para comprobar in situ si éramos idóneos. Todo lo superamos y en mi opinión  me parece maravilloso que se realicen estas “pruebas” y que haya tanta gente que colabore de forma altruista. Ahora todavía nos queda el seguimiento que nos tienen que hacer.

Pasamos la prueba perfectamente. Pagamos sus vacunas y el viaje (esto es opcional). Sólo quedaba esperar  a que lo enviaran en un transporte especial para perros que van a ser adoptados. En un principio iba a ser en una fecha pero no pudo ser porque no había plaza en vehículo. Pasé una semana larga y mi impaciencia crecía día a día. Pero como todo en esta vida llegó el día 3 de diciembre.

Sobre las 21:30 h llegaba desde Córdoba con más de 12 horas de viaje, en un transporte especial para los perritos, con sus paradas para que los animales hicieran sus necesidades. Llegó desconcertado y muertecito de miedo aquella noche. Mi hijo cuando comprobó la sorpresa, sabéis lo que hacía ? Pellizcarse para ver si no era un sueño. Llevaba años pidiendo un perro de mascota, hasta en las cartas de Reyes y Papá Noël. Sólo con ver su cara de felicidad al verlo, valió la pena.

A un mes y poco, todavía se está haciendo a nosotros a él. Es un perro muy bueno y agradecido con un pasado difícil pero con un futuro que queremos que escriba con mucho amor y felicidad.

La chica que lo acogió en su casa durante un mes, nos comentó que preferían enviar sus perros a la zona de Catalunya porqué estamos más conciencias con los animales, aunque aún nos falta. Si es que los catalanes no somos tan malos como  algunos quieren hacer ver.

Ahora somos una familia de 5 con nuestro Jumpy.

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