La antisocial

(Advertencia este post debe leerse con la banda sonora de La incondiconal de Luis Miguel pero con cambio de letra, la antisocial, la,la, la, la. . .. )

Soy una antisocial y me encanta. Pero lo que otros llaman antisocial, yo  lo denomino ser una persona selectiva. Selecciono quién o qué me interesa y quién o qué no.

Por esa razón, no me gustan nada, aborrezco diría yo, los grupos de Whatssapp. Es más me borraría de más de uno pero creo que me quedaría sin amigos.

Y lo que peor llevo, las bromas tontas, o mejor dicho las gilipolleces, que suelen enviar los dichosos grupitos, sin pizca de gracia. A mí no me hacen gracia, aunque todos los del grupo envíen emoticones de risas y más risas. Qué pasa que si no hace risa y no pones nada eres la rarita ? Pues me encanta ser la rarita y encima antisocial. 😉

Buen fin de semana.

 

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Hablando de series

Paso totalmente de la tele normal, pero me he hecho adicta a las series. Y Netflix es el mejor invento para mí.  Me imagino que fue inventado para que no fuéramos conscientes de la realidad y estuviéramos entretenidos sin darle mucho a la maquinaria cerebral, como los programas denominados basura o las redes sociales, pero uno puede entretenerse como le apetezca y pensar o cuestionar o actuar contra el mundo en que vivimos. No todo es blanco o negro, hay muchísimos matices entre los dos.

En estos momentos soy fan total de una serie danesa llamada Rita. Y aunque digan que somos tan diferentes a los nórdicos, viendo estas series, me doy cuenta que  muchas problemáticas son idénticas.

La protagonista es una profesora a la que adoran y quieren los alumnos  pero no gusta a depende que padres. Ella es un tanto especial ya que su comportamiento no entra dentro del guión establecido por la sociedad en general, de ahí el atractivo del personaje. Y lo que más me gusta: su lucha con los padres, choca totalmente con la forma de educar a los niños de algunos padres. Según una frase de la serie, se dedica a ser profesora para proteger a los niños de sus padres. Aunque parezca muy radical, estoy muy de acuerdo con ella. Profes que me leéis, opináis igual??

Estoy sensiblera

Sobre las tres menos cuarto volvía hacia la oficina, tras el rápido descanso de una hora para la comida. Pues bien a esa hora siempre me encuentro una vorágine de niños que se dirigen hacia el colegio (está de camino a mi oficina desde  mi casa).

Este mediodía había un grupo de niños y niñas subidos a un banco contemplando,  entre chistes y risotadas, el espectáculo de ver una paloma aplastada en el asfalto por algún coche. La escena era bastante salvaje, el pobre animal era un amasijo de sangre y plumas, según pude ver de refilón porque no quise fijarme mucho en esa desagradable visión.  EL juego consistía en aclamar que algún vehículo aplastara aún más al animal.

Quizás hoy estaré sensiblera pero a veces me parecen tan crueles los niños. Y éstos son los que me pagarán a mí la jubilación ?!?! 😉  Mucho asquito me dan.

Como decimos por aquí “quin jovent, quin jovent!!!” ( que juventud, que juventud!!!)

 

El bien más preciado: el tiempo

En la actualidad el bien más preciado para mí es el tiempo. El dinero lo puedes perder pero también lo puedes recuperar, como todo lo material. El tiempo no. Todo el tiempo que vayas a perder en tu vida, jamás será recuperado.

Con esa doctrina estoy intentando no perder mi tiempo innecesariamente. Por ejemplo voy a retomar todos los temas que me hacen feliz.

Tengo una jornada partida de 8 horas en una oficina, en la cual podría estar 6 seguidas y me sobraría tiempo. He intentado mejorar mi horario pero lucho con una  propietaria anciana que lo necesita de verdad es  a un auxiliar de geriatría más que a una secretaria o  administrativa. Pero aún sabiendo que mi tiempo libre es escaso, mi principal propósito este año es hacer lo que me hace realmente feliz. Escribir en el blog, pintar o dibujar, y leer.

¿Creéis que conseguiré invertir mi tiempo en mi propia felicidad ? No voy a pensar lo intentaré., voy a pensar lo haré.