El primero del 2017: un mini, mini balance del 2016.

Tengo miles de ideas para escribir bastantes entradas pero me falta tiempo pero no ganas.

Lo peor que llevo es la falta de tiempo. Tan mal llevo lo del tiempo e intento aprovecharlo del todo al máximo que cuando llego al sofá me caigo rendida, y a veces ni tan siquiera han llegado las once de la noche. Pero desde las 6.30 h que me levanto hasta que me acuesto no paro: trabajo de 9 a 14 y de 15 a 18, compras, comidas, cenas, paseos con mi perro, mis hijos y marido, estudios, algo de ganchillo y punto, poca lectura, algo de amigos etc, etc, etc. Vamos lo que es la vida de una madre trabajadora.

Así que el año que acabamos de terminar me ha pasado volando. Si tan siquiera poder saborearlo tan solo un poquito, me ha pasado estas Navidades que han pasado como si no lo fueran.Y esto me da miedo, bastante miedo porqué veo pasar los días, las fechas importantes , los meses, los años como si estuviera en la ventanilla el AVE viendo pasar el paisaje a toda pastilla.

Y haciendo un mini, pero muy mini balance de 2016, destaco 3 cosas importantes para mí, aparte de la salud de los míos, de verlos y hacerlos felices día a día. Destaco lo que más feliz me ha hecho: la llegada de mi perro Jumpy a nuestra familia, ahora somos una familia de 5. Que a mis 47 años pude compaginar vida laboral, familiar y estudios universitarios, sacando 3 notables en las tres asignaturas que me matriculé. Y el último hecho: tener un contrato indefinido desde Agosto, que aunque lo de indefinido no represente mucho se acabó de estar buscando una oportunidad y la incertidumbre.

Para 2017 de momento no tengo propósito. Pero tengo algo muy claro, va a ser un año un tanto complicado en el tema laboral.

 

 

 

 

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Fuerza y valor

A veces pienso que la vida me pone a prueba. Era de poca paciencia hasta que me tocó una de las peores jefas que puedan existir en el mundo, mal educada, mal hablada, histérica, llena de ira, etc malos, etc malos, etc malos. A partir de entonces aprendí a saber respirar, a saber contar hasta 100.000 si hacía falta, al mal tiempo buena cara, etc buenos etc buenos etc buenos.

A lo largo de la vida se va aprendiendo mucho, diría muchísimo. Te ayuda a discernir quien vale la pena de verdad, quien te escucha, quien te comprender, quien te apoya, quien sabe hacer una crítica constructiva, quien te dice por ahí no que vas mal, quien sabe dar un abrazo en el momento justo, quien con una simple mirada te habla. La hipocresía se te insinúa y aprendes a comulgar con ella, aunque no te guste.

Y  como ahora sigo siendo desempleada de larga duración, aprendes a dar potencial a algunos aspectos de tu vida, a aprender hacer nuevas cosas, nuevos retos, a orientar de otra forma tu vida, A saber valorarte, saber que la situación  no puede con una, que no hay mal que cien años dure,  que la que escribe es más fuerte aún siendo denegada varias veces. Que una vale muchísimo.  En definitiva  fuerza y valor.

En fin no sé por qué escribo todo esto, quizás por que lo escribí ayer  por la tarde, y el domingo es el día que menos me gusta.

Un nuevo y gran proyecto para este 2013

Ya hace tiempo os he estado dando la lata sobre mis proyectos e ilusiones para este 2013. Pues hoy os presento uno que se va a hacer realidad, en el cual vuelco toda mi ilusión y mi esperanza. Y no sólo yo, que conste, que somos dos socias. En realidad dos almas creativas que buscan plasmar toda nuestra creatividad en este ilusionado y esperado proyecto.

Pasad, pasad, estáis invitados, hoy se inaugura:

Temps de festa

No puedo con las injusticias

El sábado estaba de compras por Barcelona, por la zona de las calles cercanas a las Ramblas, exactamente por la plaza del Pi. Primero os debo comentar que yo debería haber sido policía, dada la intuición que tengo para detectar a los chorizos.

Llegando a dicha plaza delante de nosotros iba un grupo de turistas franceses de la tercera edad. Una piltrafa humana, es decir un personaje enganchadísimo a alguna adicción, disimulaba con una vaso de café delante nuestro. Mi marido y yo lo comentamos y nos fijamos en el personaje, el primer intento lo abordó por que mi hijo se cruzó por medio jugando. Pero en el segundo cuando hizo el intento, con la duda del qué hacer cuando vas con niños, mi marido lo reprendió junto a mí. El ladrón se hizo el loco y huyó a toda prisa, las ancianas nos lo agradecieron en francés y español. Entonces yo les comenté que vigilaran que habían muchos ladrones, en especial carteristas.

Me vino a la memoria, cuando un día en Barcelona le robaron el monedero a mi madre de la forma más fina posible en unos grandes almacenes, conocidísimos. Aquella señora podía haber sido mi madre, que ya no está en este mundo mientras que ese deshecho humano podía ser su ladrón y él por desgracia,  sí que sigue caminando por nuestras calles. Y os lo confieso yo con los drogadictos soy muy radical: NO los aguanto.

Quisiera que los políticos que ahora están en campaña se pasearan por las calles de la gran ciudad a ver el panorama y que el dinero se hubiese  invertido donde debía haber sido invertido en su día, léase policía por ejemplo, por que patrullar poco se les ve. Luego nos quejamos de la  imagen que tienen desde el exterior de nuestra ciudad o de nuestro país

Ah y un último consejo, si se os acerca ( por ejemplo en el metro ) alguien con una chaqueta colgada en el hombro, cuidado que es una de las formas más rápidas de robar sin que nadie se dé cuenta. Aunque siempre  hay alguien que está al quite

La eterna batalla

Cuando una pareja decide ser padres, es una decisión difícil aunque no lo parezca en un principio y más de uno, de dos y de tres se lo tome a la ligera. Considero muy valiente la decisión de algunas parejas de no tener hijos, como es el caso de mi hermana. Lo que no entiendo son a esas personas que preguntan el por qué, añadiendo ¿ y eso ? ¿ Debe haber alguna razón especial ? cada uno es libre, ¿ no? ¿ Acaso la mujer es tan sólo un ser predestinado a concebir ? Por lo visto para una gran mayoría sí, mi conclusión procede de las evidencias de ser considerado como un bicho raro por una decisión particular de cada uno.

Pero lo de lo que hoy quiero hablar y centrar este post, es de lo difícil que es ser madre o padre. Cuando era joven, muchas veces escuchaba decir a mi madre que la vida pasaba muy rápida, y en especial a partir de los 40. Con la irreverencia de la juventud, mi pensamiento era de incredulidad, por que cuando uno es joven el tiempo fluye liviano, en cambio ahora viaja casi a la velocidad de la luz.  Bien, este año me he dado cuenta como vuela. Mi hija de 11 años ha empezado 1º de ESO, ha comenzado una nueva etapa, nuevo instituto, nuevos horarios, un pasito a más independencia. Y ahí es cuando vienen los problemas. Es la más pequeña de la clase, aunque físicamente no lo aparenta con sus 1.64 cm de altura.

La eterna batalla comienza con el tira y afloja, mamá que quiero móvil, mamá que quiero Facebook, y sólo es el principio. Yo lo siento, quizás será que estoy hecha a la antigua, pero no entiendo por que necesita un móvil. Para estar todo lo el día despistada enviando Whatsapps, lo mismo ocurre con el Facebook. En mi opinión si les vamos llenando el camino de satélites que influyen en su distracción, no será más fácil el despiste, y más en una etapa que comienza nueva,  más dificultosa y compleja. Pero claro es más fácil que la niña no moleste, dejarla pegada a la pantalla del ordenador o el móvil para que no fastidie a unos padres que quizás lo debían haber pensado antes en meterse en estos embolados. En esas andamos un tira y afloja, y tan sólo es el principio.

Otro tema es el maquillaje, no entiendo cómo pueden unos padres dejar salir de su casa a una hija maquillada como una puerta con tan sólo 12 años para ir al instituto. Hablo por algunos casos que conozco. Quizás con unos límites claros, luego muchos problemas no existirían.

En fin en este tema, como en muchos otros, nadie dijo que fuera fácil