Hablando de ser madre

Nunca me han atraído demasiado los niños, de hecho antes y todavía ahora me atrae más un cachorro de perro que un bebé. Aunque con los años, los bebés provocan en mí una oleada de ternura, mezclada de melancolía. Pero claro cuando hablo de niños, mis hijos es diferente, por ellos pierdo el mundo de vista. Muchas veces soy una madre atípica, pero que sufre, se sacrifica y es feliz con sus hijos, como cualquiera de las madres que me lee. No sé si soy buena o mala madre, me da igual, no me lo planteo. Sólo sé que me esfuerzo a hacer lo mejor.
La típica llamada de ser madre nunca la entendí, ni se produjo en mí, ni en varias amigas y familiares que tengo. Al igual que nunca comprendí el hecho de tener hijos porque la sociedad así lo espera (conozco muchísimos casos) ¿¿¿ Cómo ??? O sea una idea muy machista de lo que es ser mujer, simplemente como objeto de reproducción.
Pero aún dando estos antecedentes, confieso que no entiendo ni entenderé nunca a las políticas que no toman las miserables 16 semanas de baja maternal, ojo que no son dos meses, que tenemos en este país.  Algunas ni un mes disfrutan de su bebé. Yo me pregunto para qué quieres tener un hijo si los primeros días de su vida no va a disfrutar él de tu presencia ni tú de la suya. Para eso quieren ser madres ?? No lo entiendo. Aparte del flaco favor que nos hacen a las simples trabajadoras de 8 horas que batallamos en como disfrutar de nuestro recién nacido, con la intendencia, logística de nuestra casa y de nuestra familia. Sumando a eso, la montaña rusa en la que se convierte nuestro corazón al tener que volver al trabajo con ese sentimiento de culpabilidad cuando tienes que volver al mundo laboral.

Deberíamos hacer algo para conseguir una baja de maternidad de más duración porque son de vergüenza 16 semanas. Hemos de luchar por ello.

En fin, he dicho.

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La buena educación

Si tuviera que reprocharles algo a mis desaparecidos padres, solo, tan solo les reprocharía haberme educado tan bien como me educaron.

Me he dado cuenta que algunos de los valores  en los que tanto hincapié hicieron, no deberían haberlo hecho. Y por consecuencia yo me arrepiento de haberlos transmitido a mis hijos.

Por ejemplo la responsabilidad. En el mundo en que vivimos los pícaros, pillos y caraduras son los más apreciados y los que reciben mejor recompensa. Mi experiencia laboral, a lo largo de muuuchos años, así me lo ha demostrado. Echar una mirada a vuestro alrededor, estoy segura que veréis el típico compañer@ vag@ que no se responsabiliza de nada, cobra más y encima el jefe lo alaba. O quizás esa figura es la del jefe. Pero si nos lo llevamos fuera del ámbito laboral también los encontraréis: familiares, amigos, vecinos y ya más allá, más allá todavía:  políticos dirigentes de cualquier país. Su rasgo principal es que son los que mejor viven y los que mejor duermen.

Otro ejemplo: honestidad, de qué te sirve ser honesto  si la gran mayoría no lo es. Encima te lo exigen y por tu honestidad recibes palos. Estoy aprendiendo a no ser tan buena cristiana de poner la otra mejilla, si no lo hago sería una idiota total.

Altruismo, que palabra tan bonita y tan poco usada. Pensaré así porqué será que conozco el caso de una insoportable anciana, de mal carácter y malas formas, a la que todo el mundo se acerca, vela, cuida, custodia y hasta vigila, dándole la razón en todo y no contradiciendo en nada porque tiene una fortuna pero no tiene descendientes a quien dejarla.

Hay un sinfín de valores que se podría incluir a la lista: prudencia, generosidad, lealtad, comprensión, empatía, bondad, etc, etc, etc.

En fin que el mundo de ahí afuera, el real y el virtual,  es duro y difícil. Hay que ser un buen luchador y estar bien preparado para vivir en él.

 

La verdad de mi historia (by Jumpy)

Hola,

Soy Jumpy. Llevo dos meses con mi nueva familia y bueno puedo decir que no está mal la convivencia, nada mal para decir la verdad.

En cuestión de alimentación,  me cuidan muchíiisimo. Aparte del pienso de mascotas, esta familia está muy centrada en cuestión de alimentos. Y cómo me tratan!!! Son bárbaros, sólo os diré que el jueves, el Amo me dejó una tortilla de patatas que era para cuatro y me la zampé yo solito !!! Habéis oído: yo solito!!!!!! Simplemente subir mis patitas delanteras al mármol de la cocina y self service. ¡Qué rica! todavía babeo cuando lo pienso. Luego tuvo que ir a comprar un pollo asado (a l’ast) según le comentaba a mi Ama. Fijáos si son considerados. El segundo plato para mí y ellos a por comida fuera. En Nochevieja me dejaron un plato enterito de sushi encima de la mesa, allí . . . . a mi alcance. No me pude resistir.  Ahora sé porqué es uno de los platos favoritos de mi Ama y de mi Amita. Pero en Navidad ya probé los canapés, ricos, ricos, tal como os cuento con el sushi, pasó con el canapé. Bueno y he probado las empanadillas y el pescadito fritos, todo, todito me gusta. Mi Ama dice que soy su cuarto perro pero yo la veo un poco novata aún, visto lo visto.

También se preocupan mucho por mi comodidad a la hora de dormir.Tengo dos camas, una en el comedor y otra en la planta de arriba. Pero no se tienen que preocupar. No hacía falta gastarse dinero en camitas de perro, por muy cómodas que sean. Yo en cuanto veo que tienen necesidad de relajarse por la noche y se sientan en el sofá ante el televisor, muy discretamente me voy sigilosamente escaleras para arriba, sin hacer apenas ruido no vaya a molestar. En un momento me planto en la cama de mis Amos, que ésa si que es verdaderamente cómoda. Cuando ellos se retiran a descansar, me retiran con sumo cuidado  y me colocan en mi cama, me tapan con la mantita que hizo mi Ama. Tal como si fuera un niño o un bebé. Creo que éstos se creen que soy como un niño 😉 Pero da igual de madrugada, según me de, vuelvo a subir a su cama. Como mi tamaño es grande, la pobre de Ama encoge sus piernas para que quepa. El otro día al levantarse oí algo de dormirse las piernas, pero digo yo . . .  dormir, duerme el cuerpo entero, no?

Sobre el tema salir, no me puedo quejar. Llego a salir a la calle hasta cinco veces en un día. Creo que no quieren que me quede solo en casa. Y todo porqué me he cargado todas las cortinas del comedor- salón. ¡¡¡Pero es que eran muy feas!!! Además le he hecho un favor a mi Ama, días atrás escuché como decía que se las quería cambiar. Ahora dice que no sé qué de unos chinos y gastar poco por si las rompe. Parecido me ocurrió con las mochilas de la academia de inglés de mis Amitos, no podía dejar que salieran a la calle con semejante cosa fea. Ah y le he diseñado un modelo nuevo de anorack, con ventilación trasera.

Y qué os voy a contar sobre entretenimiento, juguetes varios me han comprado pero nada comparable a unos buenos calcetines o unas buenas zapatillas. Una cosa extraña que veo es la manía que tiene mi Amita de colocarse en la cabeza uno de mis juguetes favoritos, creo que se llama gorro con pompón, o algo parecido.

Bueno hasta aquí mi primera crónica Jumpynera.

FELIZ FIN DE SEMANA a mis lectores (si hay alguno que se manifieste)

 

 

 

El mundo laboral y las utopías

Trabajar en algo que te guste y sobre lo que te has preparado debe ser un gustazo. Pero no significa que vayas a tener la felicidad absoluta. Es una utopía en toda regla. Existen tantísimos factores externos como por ejemplo jefes, compañeros, o entorno de la empresa que pueden convertirte en una amargado  en tu “trabajo ideal”. Conozco varios casos en mis amigas.

En mis años de experiencia laboral no he trabajado siempre en algo que me gustara, pero y qué. Prefiero prepararme para saber cómo afrontar situaciones diversas y hasta saber como gestionar conflictos, porqué la felicidad al 100 % no la conozco en el entorno laboral. Infinidad de veces no hago lo que realmente me gusta o para lo que estoy preparada pero siempre busco el lado positivo, y si  simplemente no lo hay, intento  aprender algo de la situación adversa. Como me dicen en mi empresa soy demasiado positiva, pero porqué tengo que preocuparme en cuestiones que no me van a dar ningún tipo de satisfacción, todo lo contrario.

La vida es corta o larga, según se mire, pero no hay que desaprovecharla. Tenemos tanto en que fijarnos y disfrutar que muchas veces las hormigas no nos dejan ver los elefantes.

 

 

5478 días, más o menos.

Esto días se está rememorando Operación Triunfo, un programa que en su día me enganchó, con un reencuentro de sus protagonistas. Hace  ya 15 años que el programa se estrenó.

A mí estos 15 años me han pasado muy, quizás, demasiado rápido. Pero en realidad no soy consciente que los años van pasando, y a veces no los voy disfrutando lo suficiente.

Echando la mirada atrás y haciendo balance, lo que me  ha parecido un suspiro no lo ha sido tanto porque muchísimas cosas me han ocurrido durante estos 15 años: he sido madre por segunda vez, he perdido a mi madre y a mi padre. También se fueron algunos tíos, primos, suegra y suegro.  Nuestro perrito también. Me he cambiado de casa, y un par de coches he estrenado. Cerró la empresa en la que tenía el empleo de mi vida, pero batallando varios años encontré el empleo en el que estoy. Intenté fundar dos microempresas pero fueron fallidas las dos. He estudiado varios idiomas: inglés, italiano y alemán. He cursado diversos estudios de índole diferente, el que más feliz me hizo fue Dibujo y Pintura,  he comenzado una carrera de Diseño en la universidad. He sido invitada a bodas, bautizos, comuniones y funerales. He viajado lo que he podido. He creado un blog y he encontrado gente maravillosa tras él. He conocido a amigos de verdad y otros que no lo eran tanto, y han vuelto viejos amigos perdidos. Me he decepcionado con mucha gente y en cambio me he llevado gratas sorpresas con otros.

He aprendido muchísimo de la vida y de las personas en general. Y me han ocurrido más cosas que no puedo contar por aquí.

En definitiva, aún sonando a tópico, he llorado y he reído mucho, pero la gran mayoría de veces no lo he saboreado lo suficiente, viéndolo  con la perspectiva del tiempo.

 

El lado oscuro

El lado oscuro está infravalorado. Deberíamos valorar más la posibilidad de pertenecer a ese lugar, no os parece?

De qué sirve la bondad si te toman por tonto, la generosidad si se aprovechan de tí hasta el fondo, la confianza si te traicionan a la primera de cambio, para qué la preocupación si te pagan con ingratitud, la abnegación te la devuelven con egoísmo, etcétera, etcétera, etcétera.

Supongo que todos los que pertenecen a ese submundo tenebroso se lo preguntaron antes de pertenecer al club.

Yo pienso que todos y cada uno de nosotros tenemos un lado oscuro, lo que pasa es que quienes tenemos un poco de empatía no lo sacamos, pero a veces cansa y cansa mucho no sacar toda esa oscuridad.

Pues yo ahora estoy empezando a coquetear con él,  tampoco se está tan mal con el color negro, siempre se puede iluminar con maravillosas velas, hasta las hay aromáticas.

Va a comenzar una batalla y no voy a dejar vencerme.