Bendita rutina

La vuelta a la rutina no es vuelta hasta que los niños no vuelven al cole. Aunque haga un mes que hayas vuelto a tu trabajo, si eres afortunad@ de tenerlo, hasta que no los ves entrar por la puerta del colegio, la rutina no se impone en casa de uno.

Y ayer, por fin, volvió a esta casa. En mi modesta opinión volver un 15 de septiembre a las aulas, es un pelín demasiado tarde. Quizás esté equivocada y hay alguna voz entendida sobre el tema que quiere darnos otra visión, si es así adelante su opinión.

Por otro lado, volver a la rutina es volver a encontrarme con los mismos que me encontraba antes de Septiembre, a la hora de salir a correr. Unos corren, otros andan y otros van en bici. A mí me entretiene entre canción y canción ir re-bautizándolos. Por ejemplo, me encuentro con Sr. Loro, ni idea de su nombre pero su apodo viene dado por que es un sesentón de piel morena, que viste camiseta color verde loro claro y pantalón verde loro oscuro. Luego me encuentro con la Sra. Poltergeist, os acordáis de la película ? aquella señora que intenta sacar a la niña del televisor, pues ésta es clavada. También está los Señores Matrimonio, ni ella ni él hablan ni una palabra mientras salen a hacer ejercicio, calculo que deben llevar mínimo 25 años de casados. Por último, la Sra. Realmente Atleta, no  como yo. Piernas y brazos fibrados y musculados, que yo no conseguiría ni  con 50 años de ejercicio.

Y hay más algunos más que cada mañana a la misma hora, nos cruzamos por el camino del colesterol, pero otro día más.

¿ Por qué corro ?

Creo que no os he contado de por qué salgo a correr tres días por semana, y no tiene nada que ver con la moda de hoy en  día. Yo más bien siempre he nadado contracorriente, no me gusta seguir las modas como borregos. Antes os pongo en antecedentes.

No hacía deporte desde mi época de estudiante y para mí las clases de gimnasia o deporte eran las peores, dada mi naturaleza vaga en el tema deporte. Recuerdo que más de una, dos y hasta cinco veces había hecho campana cuando me tocaba correr en pleno invierno a las 8.30 de la mañana, por un patio de instituto pegado al río con un frío de demonios. En mi época de E.G.B. ( sí soy una antigua) odiaba y temía  a muerte el potro y el plinton. cada vez que veía como subían los cajones del plinton me daban sudores fríos. Eso sí cuando hacía atletismo no se me inmutaba el pulso, de ahí que mis profes insistieran en que participara en carreras, pero como he dicho era una vaga deportiva y me negaba cada vez que lo insinuaban.

Por otro parte os adelanto que mi fe en los médicos es nula, lo siento si hay alguno entre mis lectores. Los mismos sudores que con el plinton me entran si debo visitar la consulta médica. Quizás es debido a las experiencias que desgraciadamente hemos tenido en la familia.

Y os preguntaréis y todo esto qué tiene que ver con salir a correr??!!! Pues bien, hace unos años me diagnosticaron una discopatía. Por lo visto no tengo ya el relleno que contiene la vertebra pero no era todavía operable.  El doctor especialista me ofreció una tabla de ejercicios para reforzar mi faja abdominal ( en aquel entonces no sabía ni que existía) , y una serie de recomendaciones, lo mejor hacer era practicar natación y totalmente prohibido salir a correr y bicicleta. Como soy bastante disciplinada, comencé con la tabla, pero  al cabo de meses me dí cuenta que aquello no avanzaba, mi faja abdominal seguía igual y   era un rollazo y un aburrimiento seguirla. Me dió una crisis que me dejó casi paralizada, mi hija debía colocarme los calcetines por ejemplo,  con sus 9 añitos ( imaginar mi impotencia) y con unos dolores tremendos que sólo podía mitigar a base de antiinflamatorios. Cuando no tenía crisis comencé a salir a andar, una hora diaria, entre 6 ó 7 kilómetros. Asimismo controlé mi peso, aunque siempre fuí delgada, con los embarazos siempre se gana algo ya que soy una mujer real.

En mis largas caminatas, siempre sobre plano, me picaba la curiosidad ver los corredor@s, yo creía que para mí sería imposible llegar a correr ni cinco minutos. Eso hay que añadir que tenía nueva compañera de caminatas, tan pesismista y negativa que me influyó a la hora de salir a correr sola.

Ahora tengo mono de running ( como ahora se llama), durante el mes de Agosto sólo salí un par de veces y mi necesidad de salir a trotar era inmensa. Así que ayer me desquité. No creáis que hago grandes resultados, el de ayer fueron 5.34 km en 25 minutos, pero no me importa. A mis 45 años, creo que tan poco está tan mal. No corro sobre asfalto, sobre camino de tierra pegado al río ( si ese que me daba tanto frío en el instituto), no siento el frío. Sin desnivel alguno porque para desnivel ya tenemos cuando subimos montañas, aunque eso da para otro post.

Cada vez que salgo a correr, duermo mejor, me siento mejor, tengo una gran sensación de desconectar, de ser  mi momento ( en mayúsculas), siento la libertad,  una gran sensación de concentración, tal como me dijo mi hija nunca te ví tan concentrada, mamá.  

En fin me sienta de maravilla, y el dolor ha desaparecido casi por completo. OJO, no digo que le vaya bien al 100% a todo el mundo pero a mí me funciona. Creo que la medicina está muy generalizada y cada cuerpo es único. Allá cada uno con su cuerpo.

Y si me olvidaba lo mejor, estoy creando escuela

a correr

 

 

 

 

 

Los beneficios del “running”

Tres días por semana salgo a correr. En un principio lunes, martes y jueves. Pero a veces no puedo salir esos días en concreto, y alterno lunes, miércoles y viernes, o de la forma que sea.

De todos es conocido los beneficios de correr:  tonificar músculos, estiliza las piernas, incrementa las defensas, te hace sentir optimista, mejora el aspecto psíquico, aclara las ideas, y hasta he leído  que la piel de la cara se estira. Este último punto no es de extrañar, al menos en mi caso, para poder seguir concentrada con el ritmo de respiración.

Pues debo añadir que también es un beneficio para la vista, sí, sí, para los ojos. El otro día ya de vuelta para casa, me crucé con un runner sin camiseta, bien musculado,  que vaya lo bien que me fue para la vista. Ahora comienza la temporada sin camiseta, vamos para alegrar a cualquiera. 😉

En fin recomiendo hacer ejercicio en general, si no os atrevéis a salir a correr podéis andar a paso ligero, que es muy beneficioso también.