La verdad de mi historia (by Jumpy)

Hola,

Soy Jumpy. Llevo dos meses con mi nueva familia y bueno puedo decir que no está mal la convivencia, nada mal para decir la verdad.

En cuestión de alimentación,  me cuidan muchíiisimo. Aparte del pienso de mascotas, esta familia está muy centrada en cuestión de alimentos. Y cómo me tratan!!! Son bárbaros, sólo os diré que el jueves, el Amo me dejó una tortilla de patatas que era para cuatro y me la zampé yo solito !!! Habéis oído: yo solito!!!!!! Simplemente subir mis patitas delanteras al mármol de la cocina y self service. ¡Qué rica! todavía babeo cuando lo pienso. Luego tuvo que ir a comprar un pollo asado (a l’ast) según le comentaba a mi Ama. Fijáos si son considerados. El segundo plato para mí y ellos a por comida fuera. En Nochevieja me dejaron un plato enterito de sushi encima de la mesa, allí . . . . a mi alcance. No me pude resistir.  Ahora sé porqué es uno de los platos favoritos de mi Ama y de mi Amita. Pero en Navidad ya probé los canapés, ricos, ricos, tal como os cuento con el sushi, pasó con el canapé. Bueno y he probado las empanadillas y el pescadito fritos, todo, todito me gusta. Mi Ama dice que soy su cuarto perro pero yo la veo un poco novata aún, visto lo visto.

También se preocupan mucho por mi comodidad a la hora de dormir.Tengo dos camas, una en el comedor y otra en la planta de arriba. Pero no se tienen que preocupar. No hacía falta gastarse dinero en camitas de perro, por muy cómodas que sean. Yo en cuanto veo que tienen necesidad de relajarse por la noche y se sientan en el sofá ante el televisor, muy discretamente me voy sigilosamente escaleras para arriba, sin hacer apenas ruido no vaya a molestar. En un momento me planto en la cama de mis Amos, que ésa si que es verdaderamente cómoda. Cuando ellos se retiran a descansar, me retiran con sumo cuidado  y me colocan en mi cama, me tapan con la mantita que hizo mi Ama. Tal como si fuera un niño o un bebé. Creo que éstos se creen que soy como un niño 😉 Pero da igual de madrugada, según me de, vuelvo a subir a su cama. Como mi tamaño es grande, la pobre de Ama encoge sus piernas para que quepa. El otro día al levantarse oí algo de dormirse las piernas, pero digo yo . . .  dormir, duerme el cuerpo entero, no?

Sobre el tema salir, no me puedo quejar. Llego a salir a la calle hasta cinco veces en un día. Creo que no quieren que me quede solo en casa. Y todo porqué me he cargado todas las cortinas del comedor- salón. ¡¡¡Pero es que eran muy feas!!! Además le he hecho un favor a mi Ama, días atrás escuché como decía que se las quería cambiar. Ahora dice que no sé qué de unos chinos y gastar poco por si las rompe. Parecido me ocurrió con las mochilas de la academia de inglés de mis Amitos, no podía dejar que salieran a la calle con semejante cosa fea. Ah y le he diseñado un modelo nuevo de anorack, con ventilación trasera.

Y qué os voy a contar sobre entretenimiento, juguetes varios me han comprado pero nada comparable a unos buenos calcetines o unas buenas zapatillas. Una cosa extraña que veo es la manía que tiene mi Amita de colocarse en la cabeza uno de mis juguetes favoritos, creo que se llama gorro con pompón, o algo parecido.

Bueno hasta aquí mi primera crónica Jumpynera.

FELIZ FIN DE SEMANA a mis lectores (si hay alguno que se manifieste)

 

 

 

Anuncios