El primero del año

¿ Qué tal cómo van las fiestas ? ¿ Las vais soportando o disfrutando ? Yo este año estoy disfrutando  más de lo que pensaba, risas y divertimentos, a eso sumamos lo típico: comer, comer y comer. Kilo y medio de cadera y culo, pero claro no me extraña si no salgo a hacer deporte y prefiero comer deliciosas galletitas navideñas caseras a salir a correr, pero que más da,  lo importante es ser feliz, verdad?

Bueno la primera entrada del año la voy a dedicar a un tema que no es de mis favoritos, la televisión. El pasado año nos compramos una Smart TV, una de las mejores compras. Te puedes bajar aplicaciones, como en el móvil, ver los programas que quieras sin publicidad o conectarte a internet, ver vídeos o blogs, son algunas de sus ventajas.

Y estas vacaciones nos hemos enganchado a un programa que nos encanta a todos, menos al peque de la familia. Yo creo que dice que no le gusta y no lo quiere ver para que no le mande hacer lo que sale en él 😀  Al resto nos tiene enganchados, la primera tarde estuvimos más de tres horas viendo los dos primeros programas. Quizás ya sabéis de que programa hablo, se trata de Master Chef Junior.

Es un programa en el que los protagonistas son niños con una afición: la cocina. Se manejan en la cocina mejor que yo, innovan , cocinan recetas de grandes pero como grandes chefs, o al menos eso parece. Aparte de ver su destreza en temas culinarios, lo que más me gusta es lo que transmiten como niños. Su sinceridad, su alegría, su ilusión, su bondad, el juego limpio, sus grandes frases, su humor, sus ganas de hacer. Me tienen emocionada que hasta  algunas veces en las eliminatorias  la lagrimita se me escapa. Es todo tan fresco, sin ningún tipo de contaminación que merece unas horas de televisión. ¡ Ay, como me gustaría volver a ser niña ! Que bien se viviría si todos tuviéramos ese espíritu infantil tan auténtico, verdad ?

Ahora sólo me queda ver la gran final el próximo lunes, esta vez lo veré a la misma hora que lo emiten.

Soy una fiel seguidora del programa, pero sólo el infantil. El de adultos no me interesa lo más mínimo.