Virus de corta duración, gracias a Dios

El viernes estuvo el niño malito con vómitos, el sábado por la tarde ya estaba dando saltos y pidiendo  comer todo lo que no puede ingerir un estómago algo malito. El domingo ya perfecto y a punto de engullir lasaña, aunque sé que quizás no era lo mejor pero quizás mejor no escucharlo cuando quiere algo. Luego al fin y al cabo le sentó de maravilla.

El domingo no comí, ni cené con los mismos síntomas que él. El lunes aunque estaba mal, me fuí recuperando, al menos conseguí cenar algo. Hoy ya estoy al 100 %  y batallando con todo lo diario. Siempre lo digo y lo creo que mi hijo y yo somos tan acelerados que hasta los virus los tenemos de corta duración.

Como dice mi amiga Sandra, se pasa muy mal cuando estamos mala, no sólo por nosotras sino porque siempre pensamos en la falta que hacemos. Efectivamente, maldito gen madre.

Bueno os dejo que yo tengo que seguir bailando con lo de siempre, y para animarme este video. Por cierto quien diría que la moza tiene mis mismos años :O