Pequeños detalles que suben el ánimo

Tengo un hijo que es para comérselo. El otro día cuando lo acompañaba a su famosa clase de ajedrez,  que a algunas os hizo tantísima gracia la anécdota del otro día (aquí), me dice esto con su típica zalamería:

– Mamá ¿ pero cómo es posible que tengas 43 años ?

– ¿ Cómo ? ¿ Mi edad ?

– Sí, cómo es posible que tengas 43 años con lo joven que te ves.

Hay dos visiones pero yo me tomo la mejor, lo que me llega a subir el ánimo. Pero mal pensada que es una, acto seguido pensé ¿¿ qué querrá sacarme ??

En esta época, otro detalle que me sube el ánimo es ver las plantitas que he plantado en el alféizar de la ventana, con sus preciosas flores:

mis plantitas

Rojo pasión como me gustan a mí

Feliz fin de semana a tod@s