El mar, fuera de temporada

Para mí el mejor momento para visitar los pueblos costeros,  es la época de frío. Dado que los otoños e inviernos no son demasiado fríos, se puede salir de fin de semana.

Por esta zona mediterránea, en verano la costa está inundada de turistas, que disfrutan de sus vacaciones. Por lo tanto el volumen de personas, algunas veces triplica o más al número de habitantes.

Por eso en esta época se puede disfrutar de la calma del mar, y la tranquilidad del pueblo.

Y eso es lo que hicimos este fin de semana.

Disfrutar de la serenidad de la costa:


De los paseos por las solitarias calles, en las que de repente te encuentras con una pequeña iglesia:

O paseando, respirando paz, por las calles del castillo. Imaginando como sería allí la vida, en otro tiempo:


Encontrando la estatua de una  famosa actriz denominada el animal más bello del mundo,  que disfrutó del pueblo, hace muchos, muchos años:

Comprobar como el mundo sigue modas, y todavía existe amor. Siguiendo una novela de F. Moccia y los candados:

Sea cualquiera que sea el motivo, siempre es un placer acercarse a Tossa de Mar. Aunque sólo sea por las vistas:

¿ Cómo os ha ido el finde a vosotros ?