Real como la vida misma

Atención a todas esas mujeres que se plantean ser madres en un corto o largo plazo. Lo primero que deben borrar de su diccionario particular es la palabra YO.

Por mucho que nos prometan que la vida va a ser la misma de antes, e ilusas de nosotras nos lo creemos, nada va a ser igual que antes. No es que vaya a ser mejor ni peor, simplemente diferente pero más vale que estéis preparadas, por si acaso. Luego no digáis que no se os advertió.

Os cuento lo que el sábado me ocurrió. Esta semana estoy durmiendo poco y mal. Suelo estar sobre las seis de la mañana en pie, con mis planes en mi cabeza para realizar. El sábado, debería ser por una conjunción planetaria, me tumbé en mi sofá mientras el resto de familia veía una peli en otra de nuestras dependencias ( jajajaja suena a castillo)

Los telefilms de la hora de la siesta son mortíferos por necesidad, o quizás cumplen su función a la perfección, bueno realmente no lo sé pero lo único que sé es que la mezcla de cansancio y aburrimiento hizo que me quedase frita. Pero a los cinco minutos vino mi angelito ( o demonio ) de hijo, que al ver a su mami con los ojos cerraditos y cara relajada, no se le ocurre que darme un susto con el grito de Buuuu!!!! Imaginar mi reacción, nada amigable, pensar en esto futuras mamis.  Pero no acaba aquí la cosa, a los 10 minutos otra voz melodiosa rompe mi sueño, o pre-sueño, esta vez mi media naranja, qué le hago a los niños para merendar. La respuesta fue mucho menos amigable que la anterior, que narices para eso es mi marido.

Dado que mi intención de descansar era imposible, dediqué el resto de la tarde a ver una película, que quizás os suene a cursi, pero a mí me gustó Postdata te quiero. Pero el maldito Whatsapp hizo presencia. Imaginar la escena móvil cargando en la cocina, yo en el salón viendo la peli, ya que no me dejaban dormir, y el maldito móvil sonando. Entre una amiga, mi socia en un proyecto y mi hermana, coincidían en enviarme mensajitos y yo corriendo entre la tele  y el móvil. En fin la próxima vez lo silencio y punto.

Y para empezar este lunes os dejo una canción que últimamente aparece en un anuncio de coches, y me encanta y me anima por partes iguales: