La eterna batalla

Cuando una pareja decide ser padres, es una decisión difícil aunque no lo parezca en un principio y más de uno, de dos y de tres se lo tome a la ligera. Considero muy valiente la decisión de algunas parejas de no tener hijos, como es el caso de mi hermana. Lo que no entiendo son a esas personas que preguntan el por qué, añadiendo ¿ y eso ? ¿ Debe haber alguna razón especial ? cada uno es libre, ¿ no? ¿ Acaso la mujer es tan sólo un ser predestinado a concebir ? Por lo visto para una gran mayoría sí, mi conclusión procede de las evidencias de ser considerado como un bicho raro por una decisión particular de cada uno.

Pero lo de lo que hoy quiero hablar y centrar este post, es de lo difícil que es ser madre o padre. Cuando era joven, muchas veces escuchaba decir a mi madre que la vida pasaba muy rápida, y en especial a partir de los 40. Con la irreverencia de la juventud, mi pensamiento era de incredulidad, por que cuando uno es joven el tiempo fluye liviano, en cambio ahora viaja casi a la velocidad de la luz.  Bien, este año me he dado cuenta como vuela. Mi hija de 11 años ha empezado 1º de ESO, ha comenzado una nueva etapa, nuevo instituto, nuevos horarios, un pasito a más independencia. Y ahí es cuando vienen los problemas. Es la más pequeña de la clase, aunque físicamente no lo aparenta con sus 1.64 cm de altura.

La eterna batalla comienza con el tira y afloja, mamá que quiero móvil, mamá que quiero Facebook, y sólo es el principio. Yo lo siento, quizás será que estoy hecha a la antigua, pero no entiendo por que necesita un móvil. Para estar todo lo el día despistada enviando Whatsapps, lo mismo ocurre con el Facebook. En mi opinión si les vamos llenando el camino de satélites que influyen en su distracción, no será más fácil el despiste, y más en una etapa que comienza nueva,  más dificultosa y compleja. Pero claro es más fácil que la niña no moleste, dejarla pegada a la pantalla del ordenador o el móvil para que no fastidie a unos padres que quizás lo debían haber pensado antes en meterse en estos embolados. En esas andamos un tira y afloja, y tan sólo es el principio.

Otro tema es el maquillaje, no entiendo cómo pueden unos padres dejar salir de su casa a una hija maquillada como una puerta con tan sólo 12 años para ir al instituto. Hablo por algunos casos que conozco. Quizás con unos límites claros, luego muchos problemas no existirían.

En fin en este tema, como en muchos otros, nadie dijo que fuera fácil