Pastel de queso se dice Käsekuchen, en Alemán

Desde que hay crisis y estoy en paro, me he vuelvo más ahorrativa y menos derrochona. Ahorrar no ahorro, pero tiro menos cosas que antes. Algo se me ha contagiado del pesismismo, creo yo.

El otro día, estaba en el super cuando ví un bote de queso batido. Perdonar los entendidos, pero aún no sé la diferencia entre el queso batido y el de untar, a no ser por el envase. En fin,  lo compré. Pero en casa no triunfó por que no acabó de gustar. Como me aburre comer lo mismo,  probarlo con ensalada, o tomate, o mezclado con mermelada de fresas cada día, me cansó.

A puntito de caducar aún quedaba más de medio bote, unos 300 gr de queso batido. Aproveché para hacer un pastel de queso. Y además que poco duró en casa, sólo un día.

Me doy cuenta con los niños es más importante el continente que el contenido por que llevando como ingrediente principal lo que anteriormente me rechazaron, al final  terminaron devorando.

Aquí la prueba gráfica de mi Käsekuchen. El paño también es casero, mi primer bordado y así me quedó

Käsekuchen, bañado con mermelada casera de fresas y frutos del bosque congelados, las moras fueron recogidas del monte. Las frambuesas no me gustaron mucho como quedaron, tras ser descongeladas

Feliz y dulce fin de semana a tod@s

Por aquí será un finde de tres días, nos leemos el 29