Rumbo a la costa

Llevo una semana muy estresante, o quizás es que ya me estreso sola. Entre las cuatro horas diarias de alemán que me tienen la cabeza como un bombo ya, las últimas reuniones preparatorias de la fiesta sorpresa fin de curso de mi hija ( son aún peor que el alemán ), el examen de mañana y…………… y hoy que mi hijo se va de colonias, de verdad que estoy estresada. Y como no, perdiendo peso

Palabras mayores: sus primeras colonias. Su primera estancia lejos de sus padres, sus nervios, su emoción, sus risas junto con sus compañeros, sus noches fuera de casa, su independencia temporal, en fin tan buenos sentimientos que va a experimentar. Ayer fué un show hacer la mochila, mochila que abulta más que él  mismo y  la hora de ir a dormir también fué movida.

Ahora con las nuevas tecnologías podré ir conociendo sobre los días fuera a través de twitter. Dios mío, si nuestras madres hubiesen tenido esta herramienta cuando éramos peques

Aquí os dejo una canción que aunque no tiene nada que ver con hoy, me emociona hasta hacerme llorar. Me voy a llorar un ratito:

Por cierto no creáis que soy mami llorona en la despedida al pie del autocar, noooo todo lo contrario para eso me llevo a mi hermana a la partida, que ella llorar sí que llora, y un rato. La cuota de llanto está asegurada  😉