Momentos dulces

Lo bueno de la primavera, cuando el tiempo acompaña, son las tardes de paseo. Sin darse cuenta una sale a pasear, contemplando los coloridos prados y encontrando de vez en cuando alguna solitaria flor:

Los verdes son más verdes, los lugares tienen un aspecto más bello y además se puede pasear bajo el sol, sin que éste moleste. Mirando el cielo de un azul perfecto, respirando calma y tranquilidad.


Si además una fuerza la vista, y el zoom de la cámara, por casualidad se encuentra con una persona domando a un caballo, entonces se da cuenta que la primavera aunque sea un poco loca tiene sus momentos dulces. Simplemente hay que fijarse y dejarse llevar por el momento.

Un gran espectáculo que sale bien baratito, aparte de cercano.