La cabra, sin duda, siempre tira al monte

Se despertó sobre las 6.30 de la mañana,  pensando en el tema que le obsesionaba estos  últimos días, aunque el despertador no sonaría hasta las 7, como cada mañana. El pequeño se le coló en la cama con no sé que excusa, y en cuanto ella puso los pies en el suelo para vestirse, el niño con una energía inusitada para ser primera hora de la mañana, comenzó a bailar ante ella el “Ai se eu te pego”. Se intentaba colocar los calcetines con él bailando delante y su otra hija medio dormida y apoyada en su hombro.

En dos horas dejó la casa en orden, saliendo por la puerta de casa pensó que el día podía ser un buen día. Anunciaron temperaturas primaverales y además se iba a “librar” de todos por unas horas. Había quedado para celebrar el día de la mujer con una amiga.

Las premisas que tenía era no comprar, estamos en crisis y hay que evitar gastos.  Pero era débil y en cuanto entró en la primera tienda con el goloso cartel de  “Liquidación”, comenzó a pecar: “total un cinturón monísimo color verde menta por 3 euros”, primera bolsa. Así entre las rebajas todavía camufladas y su ojo  clínico en buenos precios, fue recolectando bolsas, hasta que dijo basta. Un cinturón,una  pulsera, un collar, un vestido, y una blusa de verano, se fueron con ella a casa. Eso y la alegría de pasar una día feliz con una amiga. La mejor terapia del mundo, salir de comprar con amigas, olvidándote de todo

Sin duda, la cabra siempre tira al monte.

Feliz fin de semana a tod@s