De excusas y poco más

Yo entiendo que es un trabajo,  el marketing telefónico, pero eso que te llamen a cualquier hora del día o cualquier día del año ( una vez nos llamaron el día de Reyes)es una molestia. Ahora que paso más horas en casa, lo sufro en propias carnes y es realmente fastidioso. Una intenta ser lo más educada posible pero a veces, algunas veces me sacan de mis casillas. Y no tengo nada en contra de nadie, pero el día que me llamaron Doña, ¿ es usted  la Doña ? me sonó tan y tan a culebrón, que le colgué directamente.

Con el tiempo me he dado cuenta que no hay que enfadarse, simplemente mintiendo te quitas de encima al «pesado/a» que intenta vender cualquier cosa por teléfono. Eso sí con una gran educación y buenas maneras. Así mi lista de excusas es variada, desde que no tengo ordenador por lo tanto no necesito Internet  ( tenemos 1 pc sobremesa, 2 portátiles y 2 tablets ), pasando que me voy a vivir a otro país y no necesitaré ninguna compañía española, u otra que suelo soltar que soy trabajadora de la empresa que me ofrecen y tengo una tarifa extremadamente baja.

El otro día me llamaron para ofrecerme no sé qué historia de apuestas, y sin darme cuenta salieron de mi boca estas palabras: » lo siento pero mi religión no me permite jugar» En fin excusas varias que surgen por generación espontánea o algo parecido, sin yo pretenderlo 😉

Feliz jueves y bienvenido señor Marzo, el mes que peor me cae.