En la cocina

Ya he comentado alguna vez, mi pasión por comprar objetos que no utilizo durante años. A veces los coloco y otras veces los tengo guardados, hasta que aparecen en un rincón de algún armario- trastero.

Hace bastantes años compré un par de objetos para la cocina, en la famosa tienda sueca. Lo cierto es que no sabría denominar al par en cuestión, si maceteros, escurre cubiertos o simples recipientes. Como no me decidía sobre su utilidad, han pasado bastante tiempo vacíos, hasta la semana pasada. Les he buscado utilidad como frutero, para poder guardar los dos kilos de mandarinas que compré en la tienda, por error. Dos kilos que me comeré solita ya que esa fruta no les gusta a los de casa.

Creo que no ha quedado mal, bajo la ventana. La cortina, un tuneo de una antigua cortina  de la misma tienda, a la que cosí unas aplicaciones hechas por mí.

A mí lo que me gusta es utilizar objetos para otro uso del que originalmente fueron pensados. Otro día os enseñaré donde guardo los utensilios de cocina

Esta entrada no era para hoy, mañana os contaré lo que hice ayer, hoy no me ha dado tiempo