Como en otra época

Hace ya muchos años que están de moda los mercados medievales, por estos lares. En mi mini-ciudad cada Fiesta Mayor ( finales de Agosto), hay un mercado, con sus diferentes puestos repartidos por las  calles.  A mí como se suele decir ni fú, ni fá. Pero si uno ve un mercado medieval en un entorno adecuado, las cosas cambian.

Si uno al llegar al lugar en cuestión, ve como han bajado por lo menos 10 grados la temperatura y está rodeado de niebla, cambia la visión de las cosas:

Para remediar el frío nada mejor que un chocolatito caliente:

Bien acompañado, por supuesto:

Quizás también para combatir el intenso frío, sería dejarse llevar por la marea humana:

Lo bueno del entorno, te hace pensar que estás realmente en una época medieval:

Tenemos puestos para todos:


Actividades diversas:

Hasta arbolitos de los deseos:

Y si aún tenemos frío, sólo hay que acercarse a algún puesto a calentarse:

Si tenemos hambre, algo de picoteo, quesito, primero éste:

 Luego éste:

Por si alguien tiene más hambre, todo light:

Aquí hay de todo, especialmente para los culés:

Y esto es todo amig@s,  valió la pena levantarse pronto en día festivo y pasar un poquito de frío. Os dejo con mi amigo, del que llevamos todos,  un poquito dentro: