Una tarde de parque

Cada día me cansa más ir al parque con mi hijo. En especial por  el incivismo de algunos niños, sin recriminación por parte de los padres. Como el que el otro día, un niño prefería colgarse de una rama  de los pocos árboles del parque, antes que jugar con los variados artilugios. Lo rompe y su madre viéndolo, ni se inmuta y encima le sonríe.
Estoy harta de que mi hijo juegue con niños,  cuyas madres prefieren estar de  tertúlia,  que yo tenga que echar un ojo a los críos, por que hay cada uno y cada una que Deu n’hi dó         ( expresión catalana difícil de traducir: forma enfatizada de uf vaya tela  ).

Aunque ya paso, aún en declive de los peques, pero es que en el fondo, no son mis hijos y por lo tanto no son de mi responsibilidad, no?  Mira niño, que te aguante tu padre o tu madre, que con los míos ya tengo bastante.