Camina que caminarás

El otro día Winnie nos mostraba los hermosos paseos por los que  suele caminar cada día. Hoy también quiero enseñaros por donde intento pasear cada mañana, como mi único ejercicio diario. Para empezar el camino no tiene nombre propio asignado pero la mayoría de los vecinos del pueblo, lo conocemos como el Camino del Colesterol.

No tiene ni prados, ni cesped alrededor. La carretera de circunvalación, el carril bici, huertos y el río lo rodean. Un río que  cuando yo era pequeña e iba al colegio, lo cruzaba a través de un puente, y cada día sus aguas eran de un color distinto. Por lo visto debido a una fábrica de cartones que había en la orilla del mismo.

Ahora en cambio, se pueden encontrar patos en él. Bien que no puedo asegurar que los pobres patitos tengan muy buena salud.

El camino está muy concurrido, en especial en esta época que todos tenemos en mente el verano. Salimos en tropel a hacer ejercicio, ya sea caminar, correr o ir en bici.

No se puede decir que se respire aire puro, al estar pegado a la carretera pero las florecitas silvestres te hacen recordar que tiene algo de bucólico el camino.

Aún continúa, pero yo me desvío aquí para seguir por otras zonas más urbanitas, no sin antes poder contemplar la única masía del pueblo. Creo que no se aprecia demasiado bien en la foto, está en la parte derecha. Hice las fotos con el móvil.

Observo que cada día nos queda menos de pueblo, al estar tan cerca de una gran ciudad como Barcelona. Por eso yo al lugar donde vivo, lo denomino mini-ciudad. En el fondo    ¿ no es un poco triste?

Tú que me estás leyendo, cuéntame ¿ dónde vives, en un pueblo, mini ciudad o gran ciudad ?