Hojas que caen y dulces

En esta época del año, se puede disfrutar de magníficas alfombras naturales en las calles de las ciudades. Los colores son tan bonitos que dan lástima hasta de pisarlos. Me imagino que no deben pensar igual los barrenderos que limpian las calles.

A partir de esta época del año,  es cuando más  me apetece encender el horno.  El domingo por la tarde merendamos té con magdalenas caseras, normales y con nueces. Soy fan del té, a mi hija también le encanta. No sé si actúa como imitación pero de momento disfruta bebiéndolo, el de ella lo compro sin teína y pensándolo bien debe ser como un sucedáneo.  Yo con su edad no lo soportaba.

Aprovechando que el hormo funcionaba, volvimos a hacer scones ingleses. No quedaron ni uno.